
Hoy, a la una y cuarto de la mañana, he terminado la lectura de este libro escrito por Gioconda Belli. Adán y Eva, continúan construyendo su paraiso particular, surgido al margen de Elokim. La sabia serpiente conocía lo que podía ocurrir después de que estos comieran los frutos del árbol del Bien y del Mal. Ser expulsados del Edén. Por cierto, comían higos y no manzanas como se nos ha hecho creer hasta ahora...

